Experiencias inolvidables

Viajé a China por mi cuenta

A mi pareja y a mí no nos suelen gustar los viajes organizados, pero nunca nos habíamos atrevido a ir por nuestra cuenta a un país tan exótico como China. En nuestro viaje de novios decidimos atrevernos, principalmente por la libertad que te da explorar lo que te apetece sin ajustarnos a un guión y también, por qué no decirlo, por el precio mucho más ajustado que se consigue eligiendo todos los detalles del viaje.

La preparación del viaje fue bastante exhaustiva. Lo primero fue planificar las ciudades que queríamos ver, y después de mucho mirar decidimos quedarnos con Beijing, Xian, Guiling, Shanghai, Shuzou y Hangzhou. Una vez hecho esto compramos los vuelos de ida y vuelta, los vuelos internos (a través de una web china de viajes, mucho más baratos que si se compran desde aquí e igual de cómodo) y reservamos los hoteles. Eso y una buena guía de viajes (Lonely Planet y Wikitravel) fue más que suficiente para ponernos en marcha.

Alex

Alejandro Nieto González escribe en El Blog Salmón y en Xataka Android. Le gusta viajar (el único continente que le falta por visitar es Oceanía), y ha vivido en Madrid y Estocolmo (Suecia). Le puedes seguir en twitter en @vacasueca y en su blog, La vaca sueca.

Inmersión cultural total en China

Lo mejor de la experiencia de viajar a China por nuestra cuenta fue la inmersión cultural que logramos en algunos sitio. Ir sin guía permite, por ejemplo, ir a una casa de té tradicional, concretamente en la casa del poeta Yu Yue en Suzhou. Un sitio típicamente chino, con poca aglomeración, unos jardines muy agradables y ningún turista. Sólo había unos cuantos chinos que iban a tomar el té a la casa como cada tarde. Este tipo de experiencias es imposible encontrarlas en un viaje organizado.

Otra experiencia que difícilmente se vive con un viaje cerrado es la posibilidad de viajar en tren de pie. El billete de tren entre Shanghai y Hangzhou no se podía comprar con antelación, así que tuvimos que esperar hasta estar en Shanghai para comprarlo. Sin embargo para las fechas que queríamos ir el tren de alta velocidad tenía todos los asientos ocupados. ¿Qué podíamos hacer? Fácil, comprar billetes en el mismo tren pero de pie. El trayecto no es muy largo (hora y media) pero da una sensación de inmersión cultural total ir junto con otras personas chinas sin asiento en el tren.

Además, al ir solos era posible encontrarse con algunas personas locales que querían practicar su inglés. Así pudimos conocer, por ejemplo, a una parjea de Sichuan que estaba, al igual que nosotros, de turismo por Shanghai. Fueron muy amables y pudimos charlar un rato con ellos. También de vez en cuando te paraba gente para sacarte fotografías, seguramente porque nunca habían visto a un occidental.

Una de las cosas que más se oyen de la gente que viaja a China es la masificación de la Muralla. Realmente es complicado ver la Muralla China sin mucha gente porque los turistas lo inundan todo. Y es normal si vas en grupo con el resto de turistas. Sin embargo si vas por tu cuenta puedes evitar estas masificaciones, que fue lo que hicimos. Primero, nos fuimos a un tramo de la muralla algo más lejos de Beijing, que no es tan popular. Segundo, madrugamos mucho y contratamos un conductor para que nos llevara. El resultado: espectacular. Había tramos en los que no veíamos a nadie más en la muralla, una vista que muy pocos pueden decir que han tenido si iban con otro tipo de viaje.

China es, desde luego, un país al que uno puede atreverse a viajar por su cuenta, y yo se lo recomiendo a todo el mundo. Es una experiencia más auténtica, más cercana a la cultura y que permitirá conocer cómo es la sociedad china, al menos en los lugares a los que se viaja.

También quiero dejar claro que hay cosas que son algo complicadas: como hacerse entender (nadie, excepto en los hoteles, habla inglés) o coger un taxi (debido al idioma e incluso en analfabetismo que impide que lean el nombre del sitio al que quieres ir aunque lo tengas escrito en caracteres chinos). Pero estas dificultades, vistas con perspectiva, le dan más valor aún a la experiencia. Yo puedo decirlo, orgulloso: “Viajé a China por mi cuenta”.

Imágenes | Alejandro Nieto
Más información | Viaje a China
En 1001 Experiencias | De Barcelona a Mongolia en 22 días y 11.111 kilómentros
En 1001 Experiencias | Entrevista a Fabián C. Barrio, una vuelta al mundo en un verano de 730 días

Comentarios

  1. Comentario by Volando por encima de China a 140 kilómetros por hora en wingsuit - enero 12, 2013 11:32 am

    [...] ese gran país. Ese gran país donde viajar por cuenta propia es una experiencia en sí misma. Allí nos vamos para descubrir una de nuestras grandes pasiones en cuestión de adrenalina, [...]

    Responder